miércoles, 28 de julio de 2010

MANCHAS UN PERRO MUY SINGULAR

Una tarde cuando llegaba de la escuela con mi hermano, vi a mi mamá que tenia en sus brazos una criatura, no era un bebe claro, sino un indefenso perrito que estaba temblando de miedo, le pusimos de nombre Manchas, pues tenia una mancha que se parecía a Mickey Mouse, bueno ese nombre no le quería poner, así que puse mejor, en vez de Mickey, le puse Manchas y así se quedo muy bien.

Una semana, osea 7 días, estuvo llorando todas la noches, triste por que extrañaba a su familia, y aun no nos conocía bien en verdad, que dolor de cabeza, no lo soportaba, pero era mí animal y nada podía hacer solo esperar que dejase de llorar y nos fuera conociendo más.

Mis padres le querían cambiar de nombre a uno en que yo no estaba de acuerdo en aquello, ese nombre era Percal, acaso ese es un nombre ideal, pues para mi no, prefería Manchas, pues ya se habían acostumbrado a ese nombre.

Manchas sabia jugar a las chapadas, pues yo cuando lo perseguía se corría como si sabría que lo iba a atrapar, cuando yo lo atrapaba y me iba corriendo a la carrera me presequía y me mordía la pierna, cosa que no dolía, pero cuando yo estaba corriendo las mordidas de Manchas ya dolían claro, por suerte yo no me caía, pero mi hermanito si se caía y eso si dolía demasiado en verdad, ya que una vez que tenía la pierna no la quería soltar. Lo malo que en el parque se volvía un pequeño diablillo pues mordía horriblemente feo.

Cuando se ponía a ladrar en la puerta yo la abría, pues ya sabía que alguien estaba subiendo las escaleras del Edificio; me acuerdo cuando mi papá y mi abuelita estaban llegando, y Manchas con su súper nariz lo detecto a 3 cuadras de mi casa el estaba ladrando en la puerta yo le abrí la puerta y el salio se paro al costado de la puerta y se puso a ladrar como loco y por supuesto yo lo estaba vigilando, después de unos 20 minutos llego mi papá con mi abuelita claro yo le conté todo, lo bueno es que ya sabia por que ladraba así menos mal.

Manchas le tenía mucho miedo a otro perro llamado Pocho, un perro que ni le ladraba pero se pasaba persiguiéndolo por todos lados, el Manchas huía y yo lo estaba vigilando si algo le pasaba. Cuando no estaba Pocho se echaba a correr como loco y así es como encontró a Princesa una perrita la cual el Manchas jugaba con ella, como eran los dos cachorros yo no me preocupaba en nada además que podría haber salido mal, pues nada.

Y por mequetrefe Manchas también gano enemigos como un perro buldózer que ellos se ponían a pelear, lo bueno es que el buldózer estaba encerrado, sino hubiera asesinado a Manchas hace tiempo y también una perra que siempre perseguía al Manchas y peleaban yo tenia que separarlos y Manchas siempre salía ileso, osea no le pasaba nada de malo.

Una vez Manchas izo una travesura, mi mamá se levanto una noche para ir al baño donde Manchas estaba encerrado, el se escapo y salio del baño y se metió en mi cuarto, bueno el cuarto era mío y de mi hermano Williams, en fin Manchas se acostó en la cama de mi hermano a la mañana siguiente Manchas me levanto con un ladrido bien fuerte ‘Guauuu’ el seguía acostado en la cama y hasta le dejo un regalo en su cama de mi hermano, era el “Uno” lo había pichincliado en su cama, la limpiaron y mi mamá castigo al Manchas… Pobre de Manchas aunque el seguía haciendo muchas pero muchas travesuras en mi casa que horror de animal.

Manchas cuando se emocionaba orinaba en el lugar donde le acariciaban, por ejemplo, cuando baje al parque con el animal, osea Manchas, una señora lo vio, se puso a acariciarlo, Manchas estaba feliz por lo que la señora le hacia y de la emoción, Manchas se orinó en sus zapatos de la señora, no se enojo, le acaricio y se fue muy feliz de haber perdido 15 minutos con Manchas y eso incluía sus zapatos orinados jijijijijijiji.

Bueno el Manchas se portaba pésimo, así también casi no salía al parque solo salía de vez en cuando y un día me mordió, no con malas intenciones sino porque lo pise y le dolió mucho, el se encariño con mi tía China siempre se subía encima de ella, como estábamos pensando en regalarlo bueno yo y mi hermano no queríamos aunque era por su propio bien, mi tía China se lo quiso llevar pues ella tenia suficiente espacio en su casa y si lo podía sacar a pasear todos los días, yo lo voy a visitar cuando tengo tiempo, el cada día crece mas y me da pena que no crezca conmigo en mi casa sino crece en la casa de alguien mas, mi tía China.

Y esta historia es real de principio a fin nada invente solo me acorde los bonitos tiempos que pasaba yo y mi perro cuando el estaba conmigo en mi casa bueno me despido y nunca me olvidare el bonito regalo que me dio la vida es la amistad que pase 100 días con el.

Fin
                                                                                                                  Diciembre 2008 Leer más...